corazón negro

Corazón Negro. Imagen de Lola Roig
“…Me iba a costar encontrar el camino. Se me iban a desdibujar de la vista los horizontes y a nublar algunos cielos.
 -Elisa, querida, te voy a enseñar a hacer pompones de los de coronar gorros y adornar bufandas. Mira, se hace así.
Y la abuela me explica que se cogen dos cartones redondos en los que se hace un agujero central por el que se pasa la lana hasta que tiene un grueso determinado. Después se junta un manojo enrollando un hilo y se corta la lana entre los dos cartones. Como por milagro, aparece una bolita peluda tras el proceso.”

Sigue leyendo

Anuncios

presencia / ausencia

Sonrojarse ante la ausencia del amado, debilitada ya la voluntad de mantener la mirada en ese punto fijo que son sus ojos.

Acarminarse los labios por la presión del deseo de su beso.

Sudor donde hubo abrazo, picor en la garganta de donde surgieron las palabras.

Siempre has estado ahí, perdido en los límites de un universo.

Sólo que no lo había visto.

Son otros ojos los que miran en la ausencia. Sigue leyendo

movimiento

Acuarela: Rosa Pérez

Acuarela: Rosa Pérez

Miro a mi alrededor y, cuando dejo por un instante de pensar que mi pequeña presencia en el universo es “tan importante”, se me  manifiesta la realidad como un juego de sutil y extrema elegancia, un movimiento de belleza infinita que está ahí y puedo sentir de la misma forma que noto cómo el calor del sol traspasa mi piel o me empapo de la humedad que permanece en un jardín sombreado.

la miel

mielweb

Ilustración de Lola Roig

Esta ilustración es muy especial para mí.

No sabía que de un relato mío pudiera salir una obra tan delicada.

El relato de “La miel” inspiró a Lola Roig esta preciosa escena. Me conmueve cada día que la veo. Ella buscaba autores para una colección de relatos eróticos y allí que me lancé.

Lola, su intimismo, su delicadeza, siguen dejándome a menudo como suspendida en un espacio del que me cuesta salir.

Podéis saber de qué os hablo si pasáis por su página “Cuentos de Venus“. Sigue leyendo

querida rosa:

(Esta carta es la respuesta a otra que encontrarás en “querida verde“)

Querida Rosa,

Antes de que se me olvide: también te quiero.

A ver… Sé que no habrás leído mi carta todavía, la que te envié en un e-mail. Ésta te llegará y tampoco la leeras (o lo harás cuando encuentres ese tiempo-espacio en el que “contactes con” o  “te llenes de” mis mensajes). Mientras tanto, yo voy haciendo, que a ti se te amontonan las cosas y es como si no pasara nada y ya sabes que yo no lo siento igual. También sé que lo respetas (“Doña Respeto”) y lo agradezco, aunque haga bromas,… que si no parece que todos tengamos que ser profundos o ser no se qué  y  no es el caso. Además, si yo me levantara tan temprano sería para correr, no para “hacer el fantasma” (permíteme la broma ya que tú no dejas de hacerla con mi nombre :-p)

De todas formas, te recuerdo que tienes un blog de acceso público y que yo soy de las primeras que me suscribí a las entradas (o sea, la incógnita del sobre cerrado al carajo) (Qué poco calculadora eres madre mía!!!). Sigue leyendo